Nunca pasamos por el mismo río, cuando creemos volver a pasar el río es otro y nosotros ya no somos los mismos...

25/9/17

Cuando no somos capaces de escucharnos empiezan a flotar enigmas y religiones, nos corresponde ser sacudidos como polvo, como una partícula más.
La tierra se sacude y decimos que es en protesta contra nosotros, de inmediato se acerca el reino del Dios convenido.
Sin la ciencia y la economía este planeta sería muy aburrido, finalmente ha servido para argumentar por qué nos pasa lo que nos pasa, mientras tanto nuestra mente se mantiene encarcelada.
En las tumbas del horario escuchamos el despertador, las cornetas, las alarmas, el golpe de las puertas cerradas, los motores, las campanas, con suerte algo barroco entre Vivaldi o Bach, lo demás no sirve.
El cielo encapotado anuncia tempestad es más que el himno de la Federación.
Hollywood no es tan ilusorio.
Los idiomas más que un sistema de signos son una trampa, si no podemos interpretar un conjunto de nubes pertinaces sobre la ciudad no sirve y el preludio al desastre puede ser tan hermoso como la calma que precede a los tsunamis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario